Guacamole con tomate, queso manchego y piñones tostados
Un entrante fresco, fácil y lleno de contraste: la suavidad del guacamole se mezcla con el toque ácido del tomate, la intensidad del queso manchego y el crujiente de los piñones tostados. Perfecto para servir como aperitivo o acompañamiento.
Tiempo total: 10 minutos
Raciones: 2-3 personas
Ingredientes
150 g de guacamole (casero o comprado de buena calidad)
Mi Guacamole casero
2 tomates maduros (tipo pera o ensalada)
60 g de queso manchego semicurado (en lonchas o lascas finas)
1 cucharada de piñones tostados
Sal en escamas o fina al gusto
Aceite de oliva virgen extra
(Opcional) unas gotas de zumo de lima o un toque de miel si el queso es curado
Preparación paso a paso
1. Base de guacamole
Extiende el guacamole en el fondo del plato o fuente donde vayas a servir. Nivélalo con una cuchara o una espátula.
2. Capa de tomate
Lava los tomates, córtalos en lonchas finas y colócalas sobre el guacamole. Añade una pizca de sal y un hilo generoso de aceite de oliva virgen extra.
3. Queso manchego
Coloca encima las lonchas o lascas de queso manchego. Puedes usar semicurado o tierno para que se integre mejor con el guacamole.
4. Piñones tostados
Tuesta los piñones en una sartén sin aceite hasta que estén dorados. Espárcelos sobre el queso justo antes de servir para que mantengan su textura crujiente.
5. Toque final
Termina con un chorrito de aceite y, si te apetece, unas gotas de lima o un hilo de miel. Sirve al momento.
Conservación, congelado y aprovechamiento
No se recomienda congelar.
Se conserva en la nevera tapado con film a piel hasta 6 horas sin que se oxide el guacamole.
Si sobra, aprovecha los ingredientes para rellenar tostas o wraps, o añádelos a una ensalada mediterránea.

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