jueves, 30 de abril de 2026

Tarta de limón fría con leche condensada (sin horno)

Tarta de limón fría con leche condensada


Tarta de limón fría con leche condensada

Una tarta fresca, ligera y muy sencilla de preparar. El contraste entre la cremosidad de la nata y la acidez del limón la convierte en un postre ideal para cualquier época del año.

Ingredientes

Para la base (elige una opción):

Opción bizcocho:

2 huevos M

60 g de azúcar

60 g de harina de trigo

1/2 cucharadita de levadura química (polvo de hornear)

Opción galletas:

200 g de galletas tipo María o Digestive

80 g de mantequilla derretida

Para el relleno:

200 g de leche condensada

350 g de nata para montar (mín. 35% MG)

160 ml de zumo de limón natural

6 hojas de gelatina neutra (9 g)

Unas gotas de colorante amarillo (opcional)

Para decorar:

Nata montada

Rodajas finas de limón

Preparación

1. La base

Si haces bizcocho:

Bate los huevos con el azúcar hasta que doblen volumen.

Tamiza la harina con la levadura y añádela con movimientos envolventes.

Vierte en un molde redondo (20 cm) engrasado y hornea a 180 °C durante 15-18 minutos.

Deja enfriar y corta una plancha del tamaño de la base del molde desmontable.

Si haces base de galletas:

Tritura las galletas hasta hacerlas polvo.

Mezcla con la mantequilla derretida.

Extiende la mezcla en la base del molde, presionando bien con una cuchara.

Reserva en la nevera mientras preparas el relleno.

2. El relleno

Hidrata la gelatina en agua fría durante 5 minutos.

Calienta ligeramente una parte del zumo de limón y disuelve la gelatina escurrida en él.

Añade el resto del zumo de limón y la leche condensada, mezclando muy bien. Puedes añadir colorante si quieres intensificar el tono.

Monta la nata hasta que esté firme y añádela con movimientos envolventes a la mezcla de limón.

3. Montaje

Vierte la crema sobre la base elegida.

Si has optado por bizcocho, colócalo encima, presionando un poco.

Deja reposar en el congelador un mínimo de 4 horas (mejor de un día para otro).

4. Decoración

Desmolda la tarta, cúbrela con nata montada y decora con rodajitas de limón fresco.

Conservación y trucos 

  • Guarda la tarta en la nevera, tapada, y consúmela en 3-4 días.
  • También puedes mantenerla en el congelador hasta 1 mes, bien envuelta en film. Sáquela a la nevera unas horas antes de servir.
  • Si usas base de galletas, la tarta tendrá un acabado más crujiente y contrastará con la crema; con bizcocho quedará más suave y esponjosa.
  • Puedes darle un toque diferente añadiendo ralladura de limón o lima a la mezcla.


viernes, 10 de abril de 2026

Champiñones salteados al vino blanco con toque picante


Champiñones salteados al vino blanco con toque picante servido en una fuente blanca sobre un paño decorado con setas


Champiñones salteados al vino blanco con toque picante

Los champiñones salteados son una guarnición rápida, ligera y llena de sabor. Esta versión, nacida de aprovechar lo que había en la nevera, combina el frescor de los champiñones con un toque de ajo, guindilla y un chorrito de vino blanco que potencia todo el sabor. El tomate estilo casero redondea el conjunto y le da ese punto jugoso que hace que apetezcan tanto solos como acompañando carnes, pescados o incluso un simple huevo frito con pan.

Tiempo total

15 minutos

Raciones

2 personas

Ingredientes

250 g de champiñones frescos laminados

1 diente de ajo (picado en cuadraditos)

1 guindilla seca (entera y partida por la mitad)

4–5 cucharadas de tomate estilo casero

Un chorrito de vino blanco (unos 30 ml aprox.)

Sal al gusto

Pimienta negra recién molida

1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

Perejil al gusto

Método tradicional

Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio-alto.

Añade el ajo picado y la guindilla partida, y sofríe unos segundos sin que el ajo se queme.

Incorpora los champiñones y cocina unos 5–6 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que empiecen a dorarse y suelten parte de su agua.

Añade el vino blanco, sube un poco el fuego y deja que evapore el alcohol (1–2 minutos).

Incorpora el tomate estilo casero, perejil, sal y pimienta, y cocina 3–4 minutos más, hasta que la salsa espese ligeramente.

Retira la guindilla y sirve caliente como guarnición o sobre una tostada de pan rústico.

Thermomix TM6

Pon en el vaso el ajo y el aceite. Sofríe 3 min / 120 °C / vel 1.

Añade la guindilla partida y los champiñones. Programa 6 min / Varoma / giro inverso / vel cuchara sin cubilete.

Incorpora el vino blanco y el tomate. Cocina 5 min / 120 °C / giro inverso / vel cuchara con el cubilete puesto.

Sazona al gusto, retira la guindilla y sirve.

Olla GM modelo F

Añade el aceite, el ajo picado y la guindilla al fondo de la cubeta. Sofríe en menú plancha (140 °C) durante 2 minutos.

Agrega los champiñones y sofríe 5 minutos removiendo con la tapa abierta.

Añade el vino y deja evaporar 1 minuto.

Incorpora el tomate, sal y pimienta. Cierra la tapa y programa menú guiso / 120 °C / 3 minutos / válvula abierta.

Retira la guindilla y sirve caliente.

Conservación y aprovechamiento

Conservación: Guarda los champiñones en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días.

Congelado: No se recomienda congelar porque pierden textura.

Aprovechamiento: Si te sobra, puedes añadirlos a un revuelto de huevos o usarlos como base para una tosta con queso fundido o jamón.